U. Católica 3-1 Coquimbo: la UC se hace fuerte en casa y rompe la mala racha ante los piratas
Universidad Católica necesitaba algo más que tres puntos. Venía golpeada tras la caída en El Salvador y el duelo ante Coquimbo Unido aparecía como una prueba de carácter. En el Claro Arena, la respuesta fue contundente. 3–1, con reacción futbolística, jerarquía en el área rival y un segundo tiempo que inclinó definitivamente la balanza.
El arranque fue incómodo. Coquimbo Unido presionó alto, cargó por las bandas y avisó con pelota detenida. A los 19’, tras una seguidilla de tiros de esquina, Alejandro Camargo arremetió en el área chica y abrió la cuenta. Golpe temprano que volvió a desnudar los problemas de la UC defendiendo centros y segundas jugadas.
La reacción fue progresiva. Con Diego Corral y Justo Giani en las bandas, Católica empezó a ganar metros, a estirar al rival y a encontrar centros. A los 35’, el propio Giani se elevó en el área para conectar de cabeza y firmar el 1–1. Premio a la insistencia del que más corría y presionaba la salida del rival.
El segundo tiempo cambió el guion. La UC salió más alta, con mejor circulación por dentro y decidida a arovechar la presencia de Fernando Zampedri en zona de definición. A los 48’, centro de Cristián Cuevas, cabezazo del Toro y 2–1 que el VAR confirmó. El tanto descomprimió la ansiedad. El partido quedó cuesta arriba para Coquimbo cuando, a los 58’, Juan Cornejo vio la roja por una falta sobre Tomás Asta-Buruaga en la mitad de la cancha.
Con un hombre más, Católica administró los ritmos. No fue un monólogo brillante, pero con el control suficiente. A los 68’, penal a Zampedri y ejecución del goleador para el 3–1 definitivo. El cierre tuvo un gol anulado a Giani por fuera de juego.
Más allá del resultado, la jornada dejó señales. La UC supo reponerse a un golpe temprano, corrigió en el complemento y encontró en Zampedri el faro de siempre para traducir dominio en goles. La sensación es clara: en casa, el equipo manda.
