Figuras 1961

Comenzaban los ’60, la década anterior para la UC había sido extraña, en 1954 se consiguió el título, pero al […]

Comenzaban los ’60, la década anterior para la UC había sido extraña, en 1954 se consiguió el título, pero al año siguiente se descendió, algo inédito en la historia. Rápidamente se retornó a primera división y se comenzó a pensar en los nuevos desafíos.

Para 1960 se terminó en la última posición, como no hubo descenso en aquel torneo se preparó con todo para el siguiente, la llegada de Miguel Mocciola significó nuevas metas para un camarín. También aparecieron figuras notables. Que marcaron un hito en la historia.

Arco protegido: La solvencia de Behernds

Una de las figuras más icónicas en la historia del fútbol chileno fue Sergio Livingstone, y su retiro a fines de los ’50 dejó un vacío en la Universidad Católica que costó mucho suplir. Walter Behrends nació futbolísticamente en Gimnasia y Esgrima de La Plata, pero la mayoría de sus años como jugador fueron en Talca, desde 1953 a 1960 defendió la camiseta de Rangers. Sus buenas actuaciones con la rojinegra hicieron que los dirigentes cruzados de la época pusieran sus ojos en él y lo ficharan en 1961.

Todo lo anteriormente dicho lo plasma Julio Martínez en la revista Estadio cuando dice que “La Católica, desde que Livingstone había dejado de ser el N° 1 indiscutible de nuestros arqueros, tuvo allí su talón de Aquiles. Las desastrosas últimas campañas partieron de su valla, donde no tenía el respaldo suficiente”.

El Flaco, como era apodado Behrends, medía un metro noventa, biotipo ideal de arquero y a la postre fue fundamental en el título. De hecho, ante Universidad de Chile fue fundamental al atajar dos penales a Leonel Sánchez que pudieron significar la pérdida del campeonato, el primero en la última fecha del torneo y el segundo en la final de ida.

La Figura: Alberto “Tito” Fouillioux

A comienzos de 1961 tenía recién 20 años, pero pese a su juventud ya se ubicaba como una de las figuras de Universidad Católica. Desde el arranque del campeonato Tito mostró que sería fundamental y puso a la UC como uno de los favoritos para el título. 

Luego de un tibio empate 1-1 ante Audax Italiano en la primera fecha, la UC recibió a Unión Española y la goleó por 5-2, tres de los goles fueron obra de Alberto (47’, 50’ y 54’), los otros dos tantos nacieron de los pies de Osvaldo Pesce (87’) y del goleador Ricardo Trigilli (36’).

La importancia de Fouillioux es tal que en la final ante Universidad de Chile fue el encargado de ejecutar el penal que le daría el título al equipo a los 41’ del segundo tiempo. Antes ya había anotado el empate en aquel partido y también fue autor de la igualdad en el encuentro de ida. 

Un trabajador olvidado: Osvaldo Pesce

Si uno le pregunta a un hincha cruzado por Osvaldo Pesce lo más probable es que no haya respuesta. Tampoco figura mucho en la memoria del club. Sin embargo, luego de leer un poco de él, sin duda alguna que queda en la retina. Es que claro, cuando se cumplen 25 años y se sigue en la reserva cualquiera daría un paso al costado. Eso era lo que él estaba a punto de hacer cuando lo llamó Alberto Buccicardi.

El histórico entrenador de Católica se contactó con Pesce para que se sume al equipo. Una rareza considerando que en Audax Italiano no tenía nada de continuidad. Así llegó a Indepedencia, con una mochila cargada de ilusiones. El técnico lo ubicó como puntero derecho, pese a que le acomodaba jugar como interior por izquierda, no obstante, Osvaldo no tuvo reclamo alguno. No era el más rápido, ni el más gambeteador, pero por entrega no se quedaba. Así se definía a sí mismo en una entrevista para la Revista Estadio:

“A mi podrán criticarme muchas cosas, que erré un gol fácil por pegarle mal a la pelota, que hice pases malos, que no entendí alguna jugada, pero nunca podrán enrostrarme que me quedé parado, que me devolví a protestar, porque me dieron la pelota demasiado adelantada o alta. Yo tengo que responder a esa gran distinción que me hicieron al contratarme, al trato que me han dado en tres años, a las posibilidades que me abrieron cuando ya no esperaba ninguna. Pago con lo que tengo”.

Pese a sus ripios técnicos, Pesce anotó siete goles en la campaña.

Puro Talento: Orlando Ramírez

“Chocolito” como era apodado, era un wing, en palabras de Julio Martínez, astuto y endiablado. Debutó en la UC con tan solo 17 años y para 1961, con 18, fue fundamental en la obtención de la tercera estrella. 

Podía desempeñarse como extremo o volante con llegada. De hecho, pese a que en el equipo campeón siempre actuó como puntero, sus características eran plenas para ubicarlo detrás del nueve. Algunos periodistas de la época consideraban que por la banda se perdía su mejor versión.

El Cerebro: Mocciola

Miguel Mocciola se hizo cargo de la banca de la UC a fines de 1960, para muchos era una solución parche, no dirigía un equipo desde 1948, cuando estuvo en Badminton. Durante ese tiempo trabajó en las divisiones inferiores de Audax Italiano y luego de Universidad Católica. Hizo los cursos de técnico en la escuela de Fernando Riera. 

Era un hombre de pocas palabras, argentino, pero establecido en Chile desde 1939 cuando llegó como jugador. En un año levantó la moral de un equipo que en 1960 finalizó en la última posición y logró sacarlo campeón. 

Su carrera como técnico no se extendió por mucho tiempo, en 1969 se retiró en Unión Española y falleció en 1971. 

Con carácter

Además de buenas figuras, para 1961 el equipo mostró un temple y un carácter que significaron poder alcanzar a la Universidad de Chile, que durante todo el torneo fue el puntero. Muchas veces la UC se vio en desventaja, pero sacando el corazón y sin dejar de lado el buen fútbol se pudo remontar partidos increíbles y empatar más de un partido sobre la hora.

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