U. Católica 1-2 Boca Juniors: la UC sucumbe en el debut en la Copa Libertadores
Cuatro años pasaron para que Universidad Católica volviera a escuchar el himno de la Copa Libertadores. La noche tenía algo de ceremonia: el reencuentro con el torneo más importante del continente y el estreno internacional del Claro Arena. Al frente, un rival de peso específico. La ilusión era alta, pero el resultado terminó siendo adverso.
El ambiente invitaba a creer. La UC llegaba con confianza tras su último triunfo en el torneo local y con la expectativa de hacer sentir la localía en su nueva casa, incluida la superficie sintética, un detalle que en la previa generó debate. Sin embargo, cuando empezó a rodar la pelota, la diferencia se notó.
Daniel Garnero optó por un planteamiento conservador. Reforzó la zona media con Gary Medel y Cristián Cuevas, desplazando a Eugenio Mena al lateral izquierdo y dejando fuera a Matías Palavecino. A los ocho minutos ya había tensión, tras una dura infracción sobre Justo Giani que encendió los reclamos. Era roja, pero el árbitro Gustavo Tejera ni siquiera marcó falta. Una acción vergonzosa que marcó el trámite.
Boca mostró calma. Manejó los tiempos. Ese instante llegó cuando Católica falló en un despeje y la pelota quedó a merced de Leandro Paredes. El volante no dudó y sacó un remate desde fuera del área que abrió el marcador. El campeón del mundo se transformó en el eje del partido. Tuvo espacio, ritmo y claridad para ordenar a los suyos.
La UC nunca logró incomodarlo. Tampoco logró conectar sus propias piezas ofensivas. Fernando Zampedri quedó aislado, Justo Giani participó poco y debió retroceder más de lo deseado. El equipo tuvo esfuerzo, pero careció de precisión. En el primer tiempo, de hecho, no registró remates al arco.
En el complemento, Garnero movió el banco en busca de una reacción. El ingreso de Fernando Zuqui y, más tarde, el de Palavecino intentaron darle otra dinámica al mediocampo. Universidad Católica adelantó líneas y asumió más riesgos, lo que generó algunos momentos de presión sobre la defensa visitante.
La opción más clara llegó a los 55 minutos, cuando Zampedri conectó de cabeza tras un buen desborde de Clemente Montes. La respuesta del arquero Leandro Brey fue notable y mantuvo la ventaja mínima. Ese fue el instante en que el partido pareció abrirse, pero duró poco.
A los 65 minutos, Boca volvió a golpear. Adam Bareiro apareció sin marca en el segundo palo y definió con tranquilidad para el 2-0. Fue un golpe duro. Desde ahí, el partido se volvió cuesta arriba. La UC empujó más por orgullo que por claridad. Boca administró la ventaja, bajó el ritmo cuando fue necesario y sostuvo el resultado.
El descuento llegó cerca del final, tras un tiro de esquina que terminó con Juan Ignacio Díaz empujando la pelota al fondo de la red. El gol encendió al estadio, aunque la larga revisión del VAR enfrió el impulso y dejó un sabor extraño en el cierre del encuentro.
La derrota duele, pero también deja lecciones. Universidad Católica volvió a la Libertadores, volvió a medirse con la exigencia internacional y comprobó que en este torneo cada detalle pesa. El desafío ahora será levantarse rápido: la próxima estación continental está en Brasil, ante Cruzeiro. Antes, enfrentamos a Audax Italiano en la Liga de Primera.
