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U. Católica 2-1 U. de Concepción: la UC vuelve a reaccionar e inicia con un triunfo en la Copa de la Liga

Universidad Católica arrancó su participación en el nuevo torneo con una victoria trabajada. En el Claro Arena, el equipo de Daniel Garnero derrotó al Campanil y sumó sus primeros tres puntos, otra vez remando desde atrás para remontar.

No era un escenario sencillo para la UC. El equipo afrontó su estreno sin su principal referente ofensivo. Fernando Zampedri quedó al margen por un cuadro lumbar, decisión tomada con la mirada puesta en el calendario que se aproxima. A su ausencia se sumaron otras bajas en distintas líneas, lo que obligó al cuerpo técnico a reconfigurar piezas y otorgar minutos a futbolistas que habían tenido escasa participación.

El inicio del partido tuvo un sello claro. Dominio territorial de la UC. El equipo se instaló en campo rival y generó aproximaciones tempranas, principalmente por el sector derecho, donde Daniel González se proyectó con frecuencia. De hecho, en los primeros minutos dispuso de varias oportunidades para abrir la cuenta, pero falló en la definición. Fue un arranque prometedor en términos de intención y volumen ofensivo.

Sin embargo, la historia volvió a repetirse. Cuando Católica parecía tener el control del juego, recibió el primer golpe. Universidad de Concepción aprovechó un espacio y logró adelantarse en el marcador con gol de Cristhofer Mesías a los 24 minutos, instalando nuevamente el escenario que se ha vuelto habitual para los cruzados: comenzar en desventaja.

La respuesta llegó desde el juego aéreo y las acciones a balón detenido. En una de esas jugadas, una revisión arbitral determinó una infracción dentro del área y otorgó un penal a favor de la UC.

Sin su goleador histórico en cancha, la responsabilidad recayó en Justo Giani, quien asumió la ejecución con seguridad y estableció la igualdad antes del descanso. Fue un alivio para el equipo y un punto de inflexión emocional en el desarrollo del encuentro.

El segundo tiempo mostró a una Universidad Católica con dificultades para generar profundidad. La ausencia de una referencia ofensiva consolidada se hizo evidente. El ataque perdió peso y las conexiones en los últimos metros resultaron imprecisas. Ante ese panorama, el cuerpo técnico recurrió al banco de suplentes y modificó el frente ofensivo, buscando mayor presencia en el área rival.

El partido cambió definitivamente cuando el rival quedó con un jugador menos a falta de veinte minutos. La superioridad numérica permitió a los cruzados adelantar líneas y aumentar la presión sobre el arco visitante. Poco después, esa ventaja se tradujo en el marcador. Un centro de Matías Palavecino encontró la cabeza de Diego Valencia, quien convirtió el tanto de la remontada.

El cierre del encuentro tuvo un episodio adicional de tensión, con la expulsión de Palavecino que dejó a ambos equipos con diez jugadores. A esas alturas, Católica optó por administrar la ventaja, reducir riesgos y asegurar el resultado. La misión se cumplió.

El triunfo no fue brillante ni cómodo, pero sí funcional. Refuerza una característica que se ha instalado en este ciclo: la capacidad de respuesta ante la adversidad. Con los primeros puntos asegurados, el equipo de Garnero ya proyecta su siguiente desafío. La segunda presentación en la Copa de la Liga será este miércoles, cuando visite a Ñublense en Chillán.